Los monólogos de MI vagina
Ayer fue uno de esos días en que todo te sale bien… desde que te despiertas hasta que te duermes, era un día que llevaba meses esperando y preparando por que era el día en que iba a actuar (otra vez) en Monólogos de la Vagina, y la verdad es que sí, TODO salió perfecto… en todos los ensayos me había equivocado (un poquito, no tanto) pero ayer cuando sentía la luz como daba directamente en mis pestañas postizas, como el corazón me palpitaba incansablemente y las manos sudaban mientras que el teatro estaba lleno culminé lo que tanto tiempo había preparado.
Al comenzar me temblaba una pierna y además tenía marcado ponerme una toalla en la cabeza que no se dejaba, sentía que el texto de la otra niña iba terminar y que cuando prendieran la luz iba a seguir yo tratando de ponerme la pinche toalla en la cabeza… pero en el momento en el que el seguidor encendió su luz para mostrarme ya esta lista con la estúpida toalla en la cabeza…. y empecé: “así es como llegue a amar a mi vagina, me da pena….” de repente unas risas discretas salían de la audiencia, yo sabía que mi papá estaba viendo y escuchando como había conocido al hombre que me había enseñado a amar a mi vagina… aunque no lo crean es algo que si cuesta trabajo, saber que el hombre que siempre te ha visto como su pequeña princesa de repente tiene que escuchar como su criatura habla de que un hombre se había convertido en “una hermosa bestia hambrienta” por su vagina, conforme iba pasando el tiempo llegué a olvidar todos los nervios que al principio dominaban mis torpes movimientos y terminé sin equivocarme ni un sola vez! Definitivamente mis millones de rituales antes de una obra (amuletos de la buena suerte, la “patadita” que mi mejor amigo me dio antes de la función, las muchas mierdas y piernas rotas que me desearon) rindieron fruto.
Me sentí tan orgullosa de mi misma, es una sensación casi indescriptible de adrenalina pura. Estoy muy consiente que me encanta hacer teatro y lo disfruto como niña chiquita con barbie nueva.
Gracias a todos los que fueron, a los que lo intentaron y por “x” o “y” no llegaron, a los que les valió madres y a lo que me desearon suerte, toda la energía buena o mala me ayudó a que ayer fuera un día increíble para mi. Lo mejor de todo es que ahora que llegué a mi casa las flores que ayer me regalaron seguro ya habrán inundado con su rico olor mi cuarto, gracias por una vez más hacerme sentir la niña más especial.
-@ferloga