Mi perspectiva del amor.
¿Alguna vez han pensando tanto en alguien que hasta te mareas a ti misma de toda la información que traes en la cabeza? Cuándo me pregunto a mi misma qué es el amor, siempre se aparece la misma imagen en mi cabeza, el amor es él.
El amor no siempre es rosa ni claro, puede despertar las cosas más absurdas y hacer que tu cuerpo sienta millones de cosas que por más chocolate que alguien coma no es igual a la sensación que te produce ver a la persona que amas.
El amor crea una sensación tan buena que hasta cierto punto es adictivo, no importa idioma, religión, cultura, el amor es universal. Pero irónicamente el sentimiento más común en el mundo sólo se puede compartir con una sola persona, esa persona maravillosa que hace que las manos te suden por lo nerviosa que te pone el verlo, que sientas que tu corazón se te va a salir sólo por saber que no falta mucho para estar cerca de él, cuando sólo quieres darle lo mejor de ti, justo por eso porque sólo quieres lo mejor para esa persona, que sea feliz.
Sin embargo, creo que lo más difícil es dejar de ser egoístas… muchas veces damos esperando recibir, ese es el error número uno, cuando das amor no esperes nada a cambio, si recibes hazlo con los brazos abiertos, pero si no llega tampoco es malo pues tú diste lo que a ti te nació.
Estoy en un proceso de cambio, de aprendizaje, donde poco a poco me doy cuenta que el gran amor que tengo para dar no se tiene que pensar… cabeza fria, corazón caliente. El amor… el amor… mi amor… eres tú.